Belleza en pigmentos
Te imaginas?…

Salir del agua después de bucear, o de hacer veinte largos o de zambullirte a conciencia desde el trampolín. Salir, digo, como una autentica sirena…
Guapísima, con los ojos perfectos, las cejas dibujadas y los labios increíblemente perfilados…
Porque el maquillaje permanente es capaz de disimular y corregir asimetrías incluso en situaciones complicadas…
De ayudarnos a obtener la imagen que deseamos….
Y de potenciar nuestro encanto personal
Se le conoce como micropigmentación y se utilizan para equilibrar de forma semipermanente determinados rasgos faciales como labios, cejas, párpados y ojeras…
O corporales en cuero cabelludo y areolas mamarias…
Y para cubrir cicatrices, manchas, y quemaduras.
Y para voluminizar Ópticamente las pestañas o la boca

Fue a partir de los años 70 cuando la técnica comienza a ser utilizada en cirugía cosmética, debido a la aparición de dichos pigmentos antialérgicos de uso médico, cuya composición es óxido de hierro en suspensión de alcohol y glicerol.
Se lleva a cabo introduciendo gránulos de pigmento de distintos tonos, en el tejido dérmico, con la ayuda de unas agujillas muy finas que van conectadas a un Demógrafo (Eléctrico o Electrónico) encargado de provocar los movimientos de vaivén necesarios para que se deposite el pigmento en la piel.
Y a sus ya conocidas aplicaciones orientadas al embellecimiento y corrección del rostro o decoración del cuerpo, la micropigmentación añade un nuevo marco de actuación: sus aplicaciones paramédicas en trastornos como la reconstrucción de las areolas mamarias, las cicatrices, quemaduras y alopecias, entre otras.
Los tratamientos más espectaculares son los realizados en las areolas mamarias, tanto en su reconstrucción total como el camuflaje de cicatrices periareolares, provocadas por cirugías estéticas de aumento o reducción de volumen de los senos, que provocan un «cerco» blanco alrededor e incluso, en ocasiones, cortan parte de la areola.



