¡TRES OPCIONES FUNTAMENTALES PARA ELLOS!
Están ahí… un cúmulo de posibilidades cosméticas que se trasladan a la piel masculina, que la cuidan y ayudan…Que recorren los secretos de los cuidados necesarios para el hombre de hoy, desde el afeitado al maquillaje,
Los cánones estéticos demandan un hombre nuevo, preocupado por su aspecto e informado de cuanto ocurre por los caminos de la imagen y de la estética.

Cuidados del afeitado:
El afeitado es la clave del buen aspecto seguida de todas los demás. Pero no se ha de olvidar que se trata de un proceso abrasivo capaz de provocar rojeces y irritaciones.
Por eso los productos a utilizar deben valorar la secreción sebácea según la edad, el envejecimiento y el mayor o menor grosor de la epidermis…
¡no en vano se les califica de inteligentes!
De ellos el básico es la espuma ya que ha de cumplir numerosas funciones como: preparar la barba, aminorar el riesgo de cortes, y lograr la mejor cicatrización de las heridas.
Mas tarde hay que elegir entre: una loción cuyas propiedades son refrescar y tonificar, un gel o un bálsamo, que actúa como calmante y suavizante.
Y por supuesto, una buena hidratante completara ineludiblemente el bienestar y el confort cutáneos.

Cuidados de la Exfoliación:
Existen hombres que se han acostumbrado sin problemas a cuidar sus arrugas y a mimar su piel.
La exfoliación es ahora mismo la opción preferida por la cosmética.
Requiere una limpieza previa en profundidad y sirve para expulsar las células muertas y activar la circulación.
Otro de sus fundamentos es el de que una epidermis seca descama mal.
Las células muertas forman escamas en su superficie y eso impide la penetración óptima de los activos que necesita. Tal sencillo gesto de belleza favorece además la oxigenación cutánea. La frecuencia máxima es de una vez en semana.
Cuidados de la Hidratación
La hidratación y la limpieza son esenciales en todas las edades y tipos de piel. Eso se debe a que la epidermis las requiere para su buen funcionamiento, incluso cuando presenta tendencia grasa.
Esta necesidad es mayor en el caso de agresiones numerosas y repetidas.

Y que nadie se confunda pensando que lavarse la cara, o ducharse con frecuencia produce una rehidratación. Al contrario, la evaporación rápida del agua desde la superficie de la piel acentúa su desecamiento.
Por ello hay que aplicar sustancias humectantes, o activos muy suaves en el caso de pieles secas y muy secas. Estas sustancias ayudan a retener el preciado líquido y evitan la desorganización de las estructuras internas.



